jueves, 5 de septiembre de 2013
jueves, 4 de julio de 2013
domingo, 2 de junio de 2013
XVI ENCUENTRO DE LAS MONJAS DE VIDA CONTEMPLATIVA CON EL SR. OBISPO
Las
prioras y abadesas de los 11 monasterios de vida consagrada contemplativa, se
reunieron durante la mañana del pasado sábado 25 de mayo en el Monasterio de la
Inmaculada Concepción de las Monjas Clarisas de Almazora, para celebrar la
Jornada diocesana Pro
orantibus, este año bajo el lema: "Centinelas de la
oración". Tras
la oración inicial y la charla formativa del Delegado diocesano para la vida
contemplativa, el Sr. Obispo presidió la Eucaristía durante la cual, a la luz
del Evangelio en el que el Señor invitaba a todos a hacernos como niños para
entrar en el Reino de los cielos, invitó a las hermanas a mantener vivas las
tres actitudes características de los niños: crecer, conocer y confiar mediante
la oración incesante en el Esposo, en Dios.
Tras
la celebración de la Eucaristía el Sr. Obispo impartió una conferencia sobre la
importancia del Año de la Fe que la Iglesia está viviendo para la Vida
Contemplativa. Así, tras mencionar los motivos y la ocasión por la que el Papa
Benedicto XVI quiso convocar mediante la Carta Apostólica Porta Fidei, explicó
en tres apartados la necesidad de confesar, vivir y testimoniar el don de la fe
que hemos recibido mediante el bautismo. Al concluir la mañana se leyó la
memoria de las diversas actividades realizadas en el curso pasado, y se oró por
las hermanas fallecidas en el último año. Tras la comida fraternal el Rvdo. D.
Joaquín Guillamón presentó la nueva guía para la Vida Contemplativa que la
dióesis ha recientemente publicado con detallada información sobre cada uno de
los conventos y que ya se ha hecho llegar a todas las parroquias de la diócesis
para un mayor conocimiento del gran tesoro que la diócesis tiene en estos oasis
de oración silenciosa por las necesidades de todos los hombres.
(Texto
de la web del Obispado, junto con una foto)
viernes, 1 de febrero de 2013
CELEBRACIÓN VIDA CONSAGRADA
Mensaje para la celebración de la
Jornada de la Vida Consagrada
Desde las doce Comunidades de Monjas de Vida
Contemplativa de la Diócesis: Agustinas, Carmelitas, Clarisas, Dominicas,
Esclavas del Stmo y de la Inmaculada y Fraternidad de la Paz, deseamos enviar
un saludo a todos los consagrados y fieles, reunidos junto a nuestro Obispo,
para celebrar esta Jornada de acción de gracias y súplica por la Vida
Consagrada, y expresaros nuestra presencia junto a vosotros en la comunión del
Espíritu.
En este tiempo
concreto de pobreza y fragilidad humana que vivimos en la mayoría de nuestras
Comunidades Monásticas, deseamos renovar nuestra confianza y entrega al Señor
en la vida escondida y sencilla de cada día, pero profunda en Amor, para que Él
renueve la alegría de su Salvación en cada uno de los consagrados, el deseo de
buscar su Rostro en la intimidad del corazón y en la vida, y seamos testigos
creíbles de la presencia amorosa del Señor en medio de nuestra sociedad, del
gozo de creer y vivir de la fe, que nos humaniza y abre a la plenitud del Amor.
Que como Pueblo de Dios formemos un solo Cuerpo unido
a Cristo en nuestro Pastor, al servicio de nuestro mundo amado por Dios.
Monjas de Vida Contemplativa de la Diócesis
martes, 18 de diciembre de 2012
SOLO EL AMOR SOLIDARIO NOS CAMBIARA
MONJAS BENEDICTINAS
Sobre el mundo se ha acumulado tanta injusticia y sufrimiento que una, sin ser directamente culpable, se siente, a veces avergonzada simplemente de vivir, de poder comer, de tener un techo donde cobijarse, es decir, de llevar una existencia mínimamente normal a la que deberíamos tener acceso todos.

Pero, ¿quién piensa hoy de verdad en los demás? Es inmoral instalarnos en el propio bienestar sin acordarnos de los pobres, de los que sufren cualquier tipo de exclusión, de los más desfavorecidos, de los que han sido castigados por la adversidad. Por desgracia esta actitud es hoy muy general.
La lucha por la vida y el ambiente materialista y consumista, el individualismo imperante nos han endurecido el corazón, nos han hecho insensibles al sufrimiento ajeno. Si nuestra época se distingue de las anteriores es, sobre todo, por la pérdida del sentido de fraternidad y de solidaridad aunque se hable mucho de ella. Siempre encontramos motivos para justificar nuestros egoísmos y nuestra insensibilidad.
Nadie, por supuesto, es personalmente responsable de todo lo que acontece en este mundo pero, de alguna manera, todos somos más o menos cómplices. Creo que el primer acto de egolatría está en considerarnos inocentes y creer que tenemos derecho a gozar de nuestro bienestar sin preocuparnos de los que padecen hambre, de los que han sido arrojados a la cuneta.
Están ya próximas las fiestas de Navidad y, mientras muchos de nosotros, inmerecidamente y gratuitamente, nos disponemos a celebrar la venida de Jesús al mundo en la abundancia, en el despilfarro, en el bullicio de la fiesta, entretenidos con las compras, los regalos, los preparativos de las cenas…, junto a nosotros habrá hermanos y hermanas que pasan hambre, que no tendrán en su mesa ni siquiera lo más imprescindible para satisfacer sus necesidades. Otros muchos sufrirán los azotes de la guerra, de la emigración, de la marginación, de los desahucios, de la enfermedad….
Ante tal situación ¿tiene todavía sentido el mensaje de la Navidad? Si Dios ha venido al mundo ¿por qué todo sigue exactamente igual? ¿A qué viene celebrar el nacimiento de Jesús intercambiando deseos de paz, de alegría y fraternidad si el mundo seguirá tan mal como siempre?
En realidad son preguntas que tocan la raíz de nuestro ser de creyentes. ¿Creemos de verdad que Dios es realmente el Salvador que viene a liberarnos de la opresión, a devolvernos la libertad, a romper las cadenas del pecado?, ¿estamos convencidos de que el Señor camina a nuestro lado pues es el Emmanuel, el Dios-con-nosotros que ha entrado en nuestra historia para compartir a fondo nuestras luchas y esfuerzos, para sostenernos en nuestro caminar?
Los que creemos en Jesús de Nazaret sabemos que este mundo puede cambiar, que Él puede hacer que las espadas se conviertan en arados y las lanzas en podaderas, que es posible que los hombres y mujeres vivamos en paz, que los bienes de la tierra sean compartidos entre todos. Sin embargo, no cambiará sólo con protestas, lamentos y críticas estériles. Cambiará si todos nos comprometemos en una lucha solidaria; si somos capaces de apagar nuestros egoísmos, nuestras ambiciones, nuestra pasividad ante los abusos e injusticias; si llegamos a hacer del amor el centro de nuestra vida y el motor de nuestros impulsos; si nos atrevemos a creer que todo hombre y toda mujer es nuestro hermano/a.
Sólo el amor puede hacer que cambien muchas cosas, y el mundo entero está necesitado de amor, sediento de amor. El amor es el único remedio para cambiar los males que nos aquejan y de los que todos somos, de alguna manera, culpables. Sólo el amor nos puede llevar a la solidaridad.
Eclesalia.net
PAUTAS ADVIENTO
MONJAS TRINITARIAS
Esto so sólo eso, pautas, algunas claves para vivir el adviento con mayor profundidad. Claves hay miles, los textos litúrgicos de estos días son muy intensos, están colocados ahí por algún motivo, nos hablan de esperar-esperanza-esperarte-espera, de alegría, de ilusión, de libertad,… de Dios, claro. Nos hablan y te hablan, sólo tienes que hacer silencio, dejar que se posen en ti. Estos creyentes de hace varios miles de años quisieron dejar su experiencia por escrito porque no les cabía en el corazón y necesitaban liberarla, darle alas, soltarla en el tiempo. Son textos que viajan en una fragilísima botella de cristal y que hoy se abren para ti. Aquellos hombres y mujeres, enamorados de Dios te envían un mensaje… “encuéntrale en el silencio”. Primera pauta: vivir hacia el interior Puede que no sea casualidad, sino “Diosidad” que dicen algunos, el hecho de que el adviento coincida con el final del otoño y el principio del invierno. En este tiempo la naturaleza se sumerge en sí misma, vive hacia el interior, dándose calor, reconociendo su propio ser. Decimos que la naturaleza duerme, inicia su tiempo de descanso, pero… pero…, quizás no, quizás está enfrascada en crear algo nuevo, en desnudar su propia verdad, en dar calor a lo que esconde, a lo que desea ofrecer y a lo que se le pide… Algo así puede ser el adviento para ti, un tiempo para vivir “curvada sobre ti misma”, viviendo en silencio, en soledad, desnudándote de adornos (hojas, frutos, flores…), absorbiendo desde lo profundo, buscando más allá de la superficie… ¿me explico? Lo que te vaya sucediendo, sobre todo lo más nimio, es lo que más significado tiene en este tiempo, porque es lo que va haciendo grande tu vida, es la sencilla savia que va alimentándote hasta que brote algo grande. Es el tiempo de esconder en lo oscuro de tu tierra la semilla de Dios. Es el tiempo de descubrirnos embarazadas de vida, de proyectos, también de dolores y miedos… Dios te ha dado una semilla que puedes hacer que dé fruto en primavera… y “que tu fruto dure”. Segunda pauta: aceptación… …de lo que Dios siembra en silencio. Como te digo Dios es el sembrador que pone en ti una semilla de futuro… ¿de qué futuro? Bueno, no tiene por qué ser nada extraordinario lo sembrado, o sí…: quizás sea más alegría, quizás siembra en ti una decisión de vida, o valor para afrontar algún cambio… Dios es el sembrador de esperanzas: “alza la cabeza, se acerca la liberación”. ¿De qué te libera el adviento?, ¿de tus miedos?, ¿de tu rutina?, ¿de ambiciones?, ¿de una vida que no te llena del todo?... tú sabrás. El adviento es el tiempo de aceptar lo que viene de Dios, lo que viene de la vida, lo agradable y lo menos gustoso… Acoge, acepta y ¡arriésgate! Salió el sembrador a sembrar y vio en ti tierra fértil y… sembró. Tercera pauta: dar calor El adviento no es tiempo de evaluaciones, de limpiezas ni acondicionamientos, eso, que es buenísimo, lo dejamos para cuaresma. Yo prefiero enfocar el adviento como tiempo de acoger lo bueno que Dios coloca en cada una, en cada uno, agradeciéndolo, creando un espacio aceptado, amable (esto significa “que se puede amar”) para que así se produzca el milagro del nacimiento. Fíjate en los regalos cotidianos, desde los más pequeños (esos obsequios humildes de Dios que se nos despistan por pequeños unos y efímeros otros) hasta los que te llenan la boca. Dedica uno de tus días de oración a ser consciente de los regalos de Dios-Vida, descubrirás docenas y docenas de ellos, y si no te salen docenas… deberemos trabajar el tema del agradecimiento y tu capacidad de ver belleza a tu alrededor. Cuenta las docenas y… dale gracias a Dios. Vivir hacia el interior, aceptando lo que llega y dándolo calor para que la semilla fructifique.
Esto so sólo eso, pautas, algunas claves para vivir el adviento con mayor profundidad. Claves hay miles, los textos litúrgicos de estos días son muy intensos, están colocados ahí por algún motivo, nos hablan de esperar-esperanza-esperarte-espera, de alegría, de ilusión, de libertad,… de Dios, claro. Nos hablan y te hablan, sólo tienes que hacer silencio, dejar que se posen en ti. Estos creyentes de hace varios miles de años quisieron dejar su experiencia por escrito porque no les cabía en el corazón y necesitaban liberarla, darle alas, soltarla en el tiempo. Son textos que viajan en una fragilísima botella de cristal y que hoy se abren para ti. Aquellos hombres y mujeres, enamorados de Dios te envían un mensaje… “encuéntrale en el silencio”. Primera pauta: vivir hacia el interior Puede que no sea casualidad, sino “Diosidad” que dicen algunos, el hecho de que el adviento coincida con el final del otoño y el principio del invierno. En este tiempo la naturaleza se sumerge en sí misma, vive hacia el interior, dándose calor, reconociendo su propio ser. Decimos que la naturaleza duerme, inicia su tiempo de descanso, pero… pero…, quizás no, quizás está enfrascada en crear algo nuevo, en desnudar su propia verdad, en dar calor a lo que esconde, a lo que desea ofrecer y a lo que se le pide… Algo así puede ser el adviento para ti, un tiempo para vivir “curvada sobre ti misma”, viviendo en silencio, en soledad, desnudándote de adornos (hojas, frutos, flores…), absorbiendo desde lo profundo, buscando más allá de la superficie… ¿me explico? Lo que te vaya sucediendo, sobre todo lo más nimio, es lo que más significado tiene en este tiempo, porque es lo que va haciendo grande tu vida, es la sencilla savia que va alimentándote hasta que brote algo grande. Es el tiempo de esconder en lo oscuro de tu tierra la semilla de Dios. Es el tiempo de descubrirnos embarazadas de vida, de proyectos, también de dolores y miedos… Dios te ha dado una semilla que puedes hacer que dé fruto en primavera… y “que tu fruto dure”. Segunda pauta: aceptación… …de lo que Dios siembra en silencio. Como te digo Dios es el sembrador que pone en ti una semilla de futuro… ¿de qué futuro? Bueno, no tiene por qué ser nada extraordinario lo sembrado, o sí…: quizás sea más alegría, quizás siembra en ti una decisión de vida, o valor para afrontar algún cambio… Dios es el sembrador de esperanzas: “alza la cabeza, se acerca la liberación”. ¿De qué te libera el adviento?, ¿de tus miedos?, ¿de tu rutina?, ¿de ambiciones?, ¿de una vida que no te llena del todo?... tú sabrás. El adviento es el tiempo de aceptar lo que viene de Dios, lo que viene de la vida, lo agradable y lo menos gustoso… Acoge, acepta y ¡arriésgate! Salió el sembrador a sembrar y vio en ti tierra fértil y… sembró. Tercera pauta: dar calor El adviento no es tiempo de evaluaciones, de limpiezas ni acondicionamientos, eso, que es buenísimo, lo dejamos para cuaresma. Yo prefiero enfocar el adviento como tiempo de acoger lo bueno que Dios coloca en cada una, en cada uno, agradeciéndolo, creando un espacio aceptado, amable (esto significa “que se puede amar”) para que así se produzca el milagro del nacimiento. Fíjate en los regalos cotidianos, desde los más pequeños (esos obsequios humildes de Dios que se nos despistan por pequeños unos y efímeros otros) hasta los que te llenan la boca. Dedica uno de tus días de oración a ser consciente de los regalos de Dios-Vida, descubrirás docenas y docenas de ellos, y si no te salen docenas… deberemos trabajar el tema del agradecimiento y tu capacidad de ver belleza a tu alrededor. Cuenta las docenas y… dale gracias a Dios. Vivir hacia el interior, aceptando lo que llega y dándolo calor para que la semilla fructifique.
Eclesalia.net
lunes, 5 de noviembre de 2012
Solemnidad de Nuestra Madre Santa Clara y Clausura del 8º Centenario de la Fundación de Nuestra Orden 1212 -2012
Siempre
la festividad de N. M. Santa Clara la celebramos con mucha
solemnidad, además este año no fue menos por la clausura del 8º.
Centenario.
Como
todos los años antes de la fiesta hacemos una novena en honor a N.
M. Fundadora. En este año tampoco le faltó; cada día al final de
la novena cantamos las letras de N. M. Santa Clara con mucho fervor.
También como preparativo en estos días leímos el libro del
Ministro General, Rvdo. P. José Rodríguez Carballo. “Conoce tu
Vocación” (El diálogo con las Hermanas Clarisas). En ello pudimos
profundizar y conocer más nuestros orígenes.
El
día de la fiesta tuvimos la Eucaristía presidida por el Rvdo. P.
Fernando Hueso o.f.m. y cinco concelebrantes. Entre ellos
destacamos de modo particular a nuestro P. Visitador Episcopal Rvdo.
D. Joaquín Guillamón Alcón. También nos acompañaron muchos
fieles, bienhechores y amigos de la Comunidad.
P.
Fernando hizo una homilía muy sentida y provechosa y narró casi
toda la vida de Santa Clara, y dijo: tenemos que abrir el corazón
porque estamos celebrando la clausura del 800 años de la vida de las
Hermanas Pobres de Santa Clara.
Después
de la conversión de Francisco que fue un escándalo para todo el
pueblo, porque por el enfado de su padre, conducido al tribunal del
Obispo; lo condena a perder la herencia paterna. Entonces se despoja
de sus vestidos y exclama: “ya soy libre”. “No me queda otro
padre en la tierra, solo el que está en los cielos”. Y quiere
vivir una vida de penitencia y sin nada propio. Todo eso lo presenció
Clara de Favarone que era una doncella que pertenecía a una familia
noble y rica. Luego ella movida por el espíritu también quiere
seguir a Francisco.
Más
tarde de varios encuentros y entrevistas con Francisco; ellos escogen
una fecha es el Domingo de Ramos, para consagrarse al Señor. Ese día
Clara vestida con sus mejores galas recibe la palma de las manos del
Sr. Obispo y por la noche se fuga de su casa y cambia de vestido de
gala con un paño marrón. En ese momento se desposó con Cristo para
vivir una vida de penitencia. Inmediatamente Francisco la trasladó
al monasterio de Benedictinas de San Pablo de Bastía.
Cuando
la familia se entera de lo que ocurrió, se va a buscarla al convento
y con violencia pide que se vaya a casa. Entonces Clara descubre la
cabeza y agarrándose a los manteles del altar. En ese momento si
tocasen a ella la familia queda excomulgada; entonces ya la dejan en
paz y se marchan.
Clara
quería vivir sin nada propio, como Cristo pobre, ve que aquello no
era su vida. Luego Francisco la lleva a Santo Ángel de Panzo.
Tampoco no encontrará allí su ideal de vida. Y más tarde Francisco
la trasladó a la Iglesia de San Damián. Allí la sigue su hermana
Inés y muchas vírgenes ansiosas de vivir la nueva forma que inspira
Clara y Francisco. Hacían trabajo de labores, luego lo regalaban a
las Iglesias pobres y ellas vivían de la limosna y no querían nada
de rentas y terrenos. Por ello lucha toda su vida con los Papas por
el “Privilegio de la Pobreza”. Ante la insistencia de Clara, el
Papa Inocencio IV aprobará su Regla tres días antes de morir.
Después de
muerte de S. Francisco, Clara es la que mantuvo firme el mandato de
él, ella fue su fiel discípula que nos ayude a ser fieles en
nuestro camino.
Aparte
del coro que tenemos (entre nosotras y seglares) se nos ofreció un
grupo de la banda de la música para tocar. También las Hermanas
intervinieron en tocar el organo, monición de la entrada, en la
primera lectura, canto responsorial y Cantos de la celebración. Con
todo resultó muy solemne, como merecía la fiesta.
Al
finalizar la Eucaristía se dio a besar la reliquia N. M. Santa
Clara, mientras cantamos el himno. A continuación en el jardín del
claustro se ofreció un piscolabis; con lo que todos quedaron
contentos.
En alabanza de Cristo Amén.
Hermanas Clarisas de Almazora.
Elección de Abadesa Comunidad de Hermanas Clarisas Almazora
PAZ Y BIEN
Elección de Abadesa
El
día 16 de octubre de 2012, se celebró en esta Comunidad de Hermanas
Clarisas de Almazora, el capítulo de elección de Abadesa. Tras la
celebración de la Eucaristía del Espíritu Santo, presidida por el
Sr. Obispo y concelebrada por varios sacerdotes, tuvo lugar la
elección; resultando elegida para Abadesa la M. María Cotanda Mata.
Enhorabuena
y roguemos al Señor para que le ayude a la Madre, a ser fiel a la
misión encomendada.
viernes, 26 de octubre de 2012
jueves, 27 de septiembre de 2012
CARTA INICIO CURSO JORNADA DIOCESANA 2012
sábado, 8 de septiembre de 2012
Monjas Agustinas de Montornés (Benicasim) FIESTAS DE SAN AGUSTÍN Y STA MÓNICA. AGOSTO-2012
Celebramos en toda la
Orden con gran gozo la Solemnidad de san Agustín y de su madre Sta
Mónica. En nuestra Comunidad de Agustinas de Benicasim compartimos
estas fiestas con los PP Agustinos, sacerdotes, amigos, familiares y
vecinos.
El día 27 celebramos
Sta Mónica con Vísperas y Eucaristía Solemne. La devoción a esta
madre santa va creciendo. Lo que sabemos de Mónica lo sabemos por su
hijo Agustín. Nació en Tagaste (Argelia), creció en una casa
creyente, se casó a los 20 años con el joven Patricio, pagano, y
tuvo tres hijos: Agustín, Navigio y Perpetua. Mónica era la mujer
fuerte de la Biblia: sabia, pruedente, trabajadora, reconciliadora.
Mónica fue la primera maestra de Agustín y le inculcó en el
corazón la idea de un Dios providente, salvador y la vida eterna.
Mónica estaba preocupada por la vida espiritual de su hijo, dice
Agustín en el libro de Las Confesiones: “mi madre lloraba en tu
presencia por mí mucho más de lo que lloran las madres la muerte
física de sus hijos”, y atribuye su conversión a las oraciones y
sacrificios de su madre. Al convertirse Agustín, su madre se une al
grupo de amigos conversos, dice Agustín: “se unió a nosotros con
atuendo femenino, fe varonil, seguridad de anciana, amor de madre y
piedad de cristiana”. Sta Mónica sigue siendo un modelo para las
mujeres y madres de hoy. Luego de la celebración litúrgica
compartimos un ágape fraterno.
El día 28, solemnidad
de san Agustín, tuvimos Eucaristía solemne a las 12,30, presidida
por D. Joaquín Gillamón, recién nombrado párroco de la Sgda
Familia de Castellón y Visitador diocesano de las Monjas
Contemplativas de la Diócesis, y concelebrada por varios religiosos
Agustinos, PP. Blancos y sacerdotes diocesanos y amigos. Hubo buena
concurrencia de fieles, viviendo intensamente la liturgia. Después
se compartió una comida fraterna.
En la homilía resaltó
D. Joaquín como Agustín, buscador de la Sabiduría, herido por la
Palabra de Dios, enamorado de la Verdad, nos invita a tener esa
inquietud de búsqueda y a vivir como discípulos de Cristo en
Comunidades fraternas, creciendo en comunión, para tener una sola
alma y corazón orientados hacia Dios. Así mismo nos invitó a
experimentar cada día lo cantado en el Salmo responsorial: “Dichosos
los que bien en tu casa, alabándote siempre, Señor”
El Monasterio de la Transfiguración celebra su día grande
La
Fraternidad Monástica de la Paz celebró mediante una eucaristía de
acción de gracias el dia de La Transfiguración de N.S. Jesucristo.
El pasado 6 de Agosto , la
Iglesia celebraba el día de La Transfiguración del Señor y este es
un día muy especial para la Fraternidad Monastica de la Paz, la cual
reside en el Monasterio de la Transfiguración , en Castellón.
La eucaristía , que se celebró
en el mismo monasterio , contó con la presencia de numerosas
personas, que no quisieron perderse este día de acción de gracias
al Señor , junto a las hermanas de la paz.
Como caracateriza en todo a la
Fraternidad , la eucaristía se ofició de forma humilde y sencilla ,
en el mismo patio del monasterio. Esto no impidio que se viviera de
forma intensa un día tan importante como este , en el cual
recordamos uno de los acontecimientos más importantes de la vida
terrenal de Jesús . En la Transfiguración, los
apóstoles se dieron cuenta que en Cristo verdaderamente “habita
corporalmente toda la plenitud de la Divinidad”,
que “agradó al Padre que en él
habitase toda plenitud” (Colosenses
1,19; 2,9). Como recordó el presidente
en la homilia “ todos estamos llamados a esta transfiguración , a
fin de que se vea en nosotros a Cristo , para ejemplo y bien de la
sociedad”
El día fue culminado con un
pequeño agape que pudieron disfrutar todos.
De esta forma la Fraternidad
Monástica de la Paz dió gracias al Señor por todo cuanto ha hecho
con ellas desde que en 1989 llegarán a Castellón , situándose en
el Monasterio de la Transfiguración , el cual se encuentra en la
Calle Algemesí.
Recordar que este monasterio está
abierto para todo aquel que necesite una palabra de amor o de
consuelo. Da igual quien seas o que te pase. El monasterio incluso
incluye apartamentos para aquellos que necesiten de un retiro de unos
días o tan solo pasar unas horas hablando.
viernes, 8 de junio de 2012
"Jornada Pro-Orantibus" Diócesis Segorbe-Castellón
Etiquetas:
Monasterio de la Transfiguración del Señor
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